domingo, noviembre 22, 2009

la semana que pasó, francamente extraña. yo estuve extraña.

mucho sueño, poco trabajo, una especie de desidia, un no decidirme, un intentar sin lograrlo, un trabajo vespertino sin frutos, sueño pesado a las diez de la noche, vegüenza y rabia a las 6 de la mañana por no haber hecho nada, un nuevo día en que me digo: no me voy a angustiar, simplemente voy a empezar de nuevo, y me digo eso todos los días soñando que cogeré el ritmo y lo lograré, pero otra vez se acaba el día a las 10 de la noche sin que haya hecho gran cosa, y entonces el sueño me gana, me arrebata, no me deja ni ponerme la pijama.

la presión crece y crece, pero en vez de ayudarme a "clavarme en el trabajo" como repito inútilmente, pues... nada. como si estuviera tomando quién sabe qué pastillas que me mantienen tranquila y absolutamente incapaz de preocuparme, estresarme. pero al mismo tiempo, no me ayudan a tener el ánimo para trabajar en esto... o el ritmo.

sin embargo ahorita mismo estoy angustiada. una semana básicamente perdida. y entonces... quizás en esta madrugada me acaba de caer el 20, como dicen aquí, y me doy cuenta que tengo que parar esta desidia. y entonces me doy cuenta que tengo un miedo enorme de escribir, de sentarme a trabajar, y tengo cansancio de ciertas cosas, cosas tan viejas, cosas que me han acompañado años y años.

me siento caminando por el filo de una navaja, pero no por esto de la tesis.

como caminando a la orilla de un acantilado que quizás es mi caos interior, pero por ahora yo me protejo con una niebla que no me deja verlo, pero sí intuirlo. camino automáticamente. no me gusta.

jueves, noviembre 19, 2009

paso #157

como un mantra, todos todos los días, cada vez que lo necesite: ya no está, no volverá.

paso #354

creo que en realidad la expresión"ex-novio" no me gustaba porque no quería aceptar la pérdida.

martes, noviembre 17, 2009

¡maldita sea!
vivo con miedo. a todo.

a veces.

pufffffffffffffffff.

jueves, noviembre 12, 2009

notas

ayer, viendo the big bang theory, como que me hice consciente ("I realize", me gusta más decirlo en inglés, como que es más expresivo), de que le tengo un profundísimo miedo a las discusiones, a las peleas, a los gritos. O quizás me tengo miedo, le temo a quien pudiera llegar a ser yo en una situación así.

de ahí que evada con todos mis sentidos, con todos mis poros, la posibilidad de una.

de ahí que terminara no diciendo las cosas que me molestaban, o me dolían.

de ahí que terminara tomando toda la responsabilidad en esos momentos, pensando que sobre todo se trataba de "mi inseguridad" o "etc.".

de ahí que, finalmente, no haya podido abrirme completamente.

de ahí que, sin darme cuenta, hubiera construído un muro, una cortina de piedra que espontáneamente se desplegaba entre nosotros en las situaciones difíciles, críticas.

de ahí que no haya podido ser completamente yo.

de ahí que cuando fui a Colombia, haya descubierto tanto descontento, tanto malestar no expresado, y se me haya expresado por skype, cuando cayó una gota que del otro lado no supieron que no era una gota, sino una copa derramada.

de ahí... no sé.

pero de aquí sí sé que anoche I realize ese profundo temor que me lleva-llevaba-llevó-lleva -usualmente- a esconderme en el fondo, a desplegar pañetes y pendones, a cubrir con velos de mil colores mi malestar, a distraer mi molestia, a pasar a otro tema, salvo que el malestar que sienta sea tan grande que ¡zas! explote.

pero si exploto al instante siguiente me apresuro a invertir el orden del universo, a transformar la explosión en implosión, a encerrarme en una esfera de muros gruesos. salvo que me tomes de la mano y me ayudes a salir, a decir, a expresarme.

sin embargo, si ahora miro hacia atrás, me parece que siempre me oculté, me mantuve lejos de tí tratando de evitar confrontaciones. tratando de evitar una parte de mí misma.

entonces yo nunca supe que eso me llevaría, mucho tiempo después, a sentir que en realidad, pese a mis esfuerzos, a mis "deseos conscientes", no logré estar totalmente. ser yo completamente. escrito aquí suenta tan obvio. vivido allá, en ese tiempo, nada era claro, nada era obvio. allá, en ese tiempo, parecía un esfuerzo consciente por no dejar a mis inseguridades y temores estropearlo todo, afectarte a tí, afectarnos a los dos. los enfrentaba yo sola, con mi espada samurai. no sabía que en esas situaciones los combates pueden ser en pareja. no tenía ni idea.

y resulta que al final queda-quedó-quedaba-queda una cierta lejanía, una copa que se va llenando lentamente. una casa construída sobre la arena. acaso un castillo de naipes. y hoy me duele un poco pensar en el viento.

--
y yo quería cambiar la arena por roca, pero ya para entonces te habías ido.

lunes, noviembre 09, 2009

* la doña Lorena me dice que es cuestión de cambiar el libreto de mi vida, eso que está por allá lejos de la pantalla, a mis espaldas, en mi subconsciente.

* entonces debería reconsiderar mil cosas... pero también me dijo que dejara todo lo trabajado en la última sesión quieto... que las cosas se acomoden tranquilamente, a su propio tiempo.

* y hoy pensé de repente, y pucha, si lo pienso más cada vez parece ser más cierto, es como si todo lo que hubiera imaginado para mi vida se hubiera dado. y todo lo que me imagino no debe leerse como "todos mis sueños" o "todos mis objetivos". a veces simplemente imaginé cosas partiendo desde bases pesimistas, dolorosas o "heróicas" (léase "mártir" en donde sugiere "héroe"). en serio es como si de verdad hubiera escrito este libreto. entonces se me ocurren muchísimos cambios.

* en días como hoy la realidad parace muy irreal.

* me preocupan mucho las noticias que llegan desde mi país, desde al lado. casi nunca hablo de temas así, pero cada día está peor la cosa.

* pucha.
* y el café se ha llenao. me gustaría poder observar más descarada y detenidamente a los presentes. cada rostro tantas historias.

* cuando estoy como estoy ahorita es que puedo "ver" cosas así.

* el postrecito que me comí resultó demasiado dulce.

*tengo como mil letras dando vueltas alrededor mío, se combinan, se juntan, se separan, arman dibujitos, desarman historias, me tientan, me ignoran, se sientan, se callan.

decantando

de la sesión del viernes -por ahora- sólo puedo decir una parte… la tan absoluta inutilidad de juzgarse tan duramente.

en el espejo: la necesidad de ser suave, acaso comprensiva, acaso justa.

por detrás: la re-escritura del guión.

por delante: la sensación de que quizás he escrito muchos guiones desde la mesa del pesimismo, desde una especie de romanticismo sufriente, desde una especie de vocación de mártir-víctima que ya no va conmigo.

desde un rincón: la idea de que no quisiera escribir más guiones sola.

desde el otro: la idea de que en el caso de los guiones, sólo debería escribir en los momentos en que “brilla mi positivismo”.

domingo, noviembre 08, 2009

a partir del 10 de agosto de este año mi vida cambió otra vez. este año te puedo contar de dos cambios fuertes, el primero el 13 de marzo, el segundo el 10 de agosto.

dos acontecimientos especulares. ahora, de este lado del espejo, las cosas han sido, claro, dolorosas. mucho.

sin embargo, desde el viernes he estado haciendo un ejercicio largamente aconsejado por amigos aquí y allá: aceptar.

desde ese día empecé a aceptar muchas cosas, sobre todo la que menos quería, contra la que más había luchado: que estoy triste. y sí, aunque hubiera llorado tanto y estado tan triste varios días, yo todo el tiempo, todito el tiempo luchaba para hacer desaparecer el dolor de la separación, la tristeza de su ahora ausencia en mi vida. entonces era como si negara, quizás no la realidad de esa tristeza, pero sí su, digamos, derecho a estar aquí.

ni siquiera se trata de sentarme a describir la tristeza, analizarla, verle sus causas y consecuencias, hacer un croquis detallado de ella. simplemente se trata de aceptar que está aquí, que es natural que esté aquí conmigo, y que estará conmigo un tiempo, quién sabe cuánto, hasta que llegue el momento en que no estará más.

el amor es algo que sucede, y como todo en este mundo, es algo susceptible de pasar. el amor un día sucede, de repente está aquí, se lo encuentra uno en la casa un buen día, casi sin invitación, instalado en todos los rincones, transformándolo todo. y muchas veces sucede que un día simplemente desaparece. y entonces es inútil desbaratar la casa, levantar el piso: se ha ido.

hablo, claro está, de ESE amor.

pero no es de esto de lo que venía a hablar, sino de lo otro. del proceso. aceptar la tristeza me está ayudando. esta mañana por ejemplo, me desperté y sentí esa tristeza profunda de los últimos días, y en vez de hacer lo de siempre, luchar contra ella, empujarla con todo mi cuerpo para sacarla de mi cama, decidí aceptar su presencia, su compañía. de todas formas, los periodos de tristeza suelen traer descubrimientos que jamás se presentan cuando uno está tan contento y tan en compañía. traen descubrimientos, redescubrimientos, despejan, revelan, ayudan. preparan.

acepté su presencia y entonces fue mucho más fácil levantarme y empezar el día. ha sido quizás el mejor domingo que he tenido desde que volví a México el 10 de agosto de este bendito año.

claro, muy a mi pesar todavía están los otros: el dolor y el miedo, que vienen y me pegan una punzada en el corazón susurrándome cosas horribles al oído. entonces les digo que se vayan, que me dejen en paz, que los acontecimientos y la vida y el mundo serán propicios, que mi proceso transcurrirá tranquilamente.

por ahora A. es uno de esos personajes que estuvieron durante una temporada y desaparecen a la siguiente. ¿reaparecerá en alguna próxima? ¿tendrá un nuevo papel en mi vida, o es de esos personajes que única y exclusivamente en una temporada, única y exclusivamente en un papel? como es imposible contestar esto, por ahora simplemente me digo que estamos quizás en el episodio 13, y que acaso en esta temporada sólamente tendremos las andazas de la protagonista ella solita - y su tesis, y sus esfuerzos por entrar al doctorado-. o quizás no.

sábado, noviembre 07, 2009

siempre pasa que alguien lo dice mejor

y más claro. y así ahorita, mientras daba vueltas en la red casi distraídamente, terminé asomándome a las columnas de Javier en el espectador y ahí encontré claramente explicada la razón por la cual entre otras cosas cerré el fb... o mejor dicho, encontré claramente expuesto un sentimiento que tengo desde hace rato y que crece y crece:

A veces me parece que la red, con su oferta inagotable de métodos de socialización automatizados, propicia la soledad. Por eso me gusta encontrar proyectos que demuestren que tal vez estoy equivocado. Alternativas saludables al triste intercambio de galletas de la fortuna en Facebook.

viernes, noviembre 06, 2009

Mentha spicata

hay algo como una brisa fresca, una brisa fría de la mañana en la montaña, recién traída al mundo, bajada de las cumbres, que lo estremece todo, y lo renueva.

algo como un rocío que deja huellas de belleza.

algo que ronda por aquí adentro, en el centro, en el vientre, en el pecho.

una especie de promesa, el sigiloso pero travieso andar de algo que es como ...

pero no puedo ni siquiera tocarlo con palabras.

escucho en silencio, y espero.

miércoles, noviembre 04, 2009

y uno con ganas de decir azul y naranja, y verde y amarillo.
pero yo sigo tan triste.
la misma pero es otra.
es haberle visto y saber que ya están tan separadas nuestras vidas.
ya-no-está.
y ya-no-estoy.

yo sé, yo sé, todo pasa.
pero cómo duele mientras tanto.
y esta soledad de bibliotecas y caminos de bicicleta.
la soledad de una casa oscura y sin voces, que la radio llena, ¡oh la radio!

en el fondo ese miedo.
a veces una debilidad tremenda.
ganas de dormir.
olvido de comer.

ganas de un abrazo.
y no hay a quién pedírselo. todos están lejos.
¿me abrazo?

miedo al solipsismo.

viernes, octubre 23, 2009

esta vez

comprobé que, lento pero seguro, uno sí aprende. y sí cambia.

ahora, el cambio está en marcha, cla-ra-men-te

jueves, octubre 22, 2009

a causa del naciente budismo de mi roomie

ya me acordé exactamente de qué es lo que no soporto de las religiones: ese énfasis en el afuera, en lo otro, en el otro, en un otro, en el después, en la muerte o la vida después de la muerte pero no en ésta.

esa manía de sacarte de tí mismo, del mundo, del hoy y del ahora. eso me enfermó del cristianismo, y el budismo de --- sigue la misma onda.

me enfermó, me enferma, porque si uno no es lo más lindo y puro y tierno y amoroso con uno mismo, no sólo le es difícil darlo, sino que también le es difícil recibirlo.

igual, hablo de mí y de mi historia.

yo, espiritual, pero no religiosa.

martes, octubre 20, 2009

otoño

me encanta esta época del año porque en las tardes entra todo el sol por mi ventana :)

el sol me hace tantísimo bien :)